
La inminente licitación de Intercargo, la empresa estatal que durante décadas mantuvo el dominio de los servicios de rampa en los aeropuertos argentinos, representa no solo una operación financiera, sino un cambio estructural en el esquema operativo del sistema aeroportuario.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, el Gobierno nacional lanzará este viernes la licitación nacional e internacional por el 100% del paquete accionario de la compañía. El proceso se formaliza sobre el límite del plazo fijado por la Resolución 1067/2025.
La valuación encargada a la consultora Deloitte abrió un fuerte debate técnico dentro del Gobierno. El método de Flujo de Fondos Descontado (DCF), que proyecta la capacidad futura de generación de caja, fijó el valor de la empresa en US$30,1 millones. Este es el criterio que el Ministerio de Economía considera más consistente con un mercado en proceso de desregulación y mayor competencia.
En cambio, bajo enfoques patrimoniales y de mercado, otras estimaciones ubicaron la valuación entre US$55 y US$61 millones. Sin embargo, esos montos no contemplan plenamente el impacto de la pérdida de exclusividad que afrontará la firma.
El valor final está directamente condicionado por la rescisión del contrato de exclusividad que Intercargo mantenía desde 1990. Con la apertura del mercado a nuevos operadores, el esquema de negocio asegurado desaparece y la empresa deberá competir en igualdad de condiciones por primera vez en más de tres décadas.
La trayectoria de Intercargo ha estado marcada por cambios de control y controversias políticas. Fue creada en 1990 bajo la órbita de la Fuerza Aérea Argentina mediante la Resolución 7417. Durante la década del noventa fue privatizada y quedó vinculada al grupo económico de Alfredo Yabrán.
Tras crisis financieras y litigios, la empresa volvió a manos del Estado. En 2012, durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, el control operativo quedó en manos de la agrupación política La Cámpora, consolidándose un esquema de cuasi monopolio que solo permitía la autoprestación a aerolíneas con infraestructura propia, como Aerolíneas Argentinas o American Airlines.
Con la Resolución 49/2024, el actual Gobierno eliminó la exclusividad y habilitó a terceros operadores a solicitar permisos para prestar servicios de rampa, sentando las bases regulatorias para la privatización.
El mercado sigue de cerca los posibles interesados en la operación en los aeropuertos concesionados por Aeropuertos Argentina. Entre los nombres que aparecen con mayor probabilidad figuran Paolini Grúas, a través de su división Escalum, empresa nacional especializada en logística pesada que ya cuenta con habilitaciones y experiencia operativa en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza; y Alyzia, grupo francés con trayectoria en el mercado europeo de handling y hospitalidad, cuya eventual participación implicaría la incorporación de estándares internacionales de seguridad y eficiencia.
El cronograma oficial prevé las siguientes etapas:
27 de febrero de 2026: llamado oficial a licitación.
29 de mayo de 2026: apertura de sobres con las ofertas económicas.
13 de julio de 2026: adjudicación al oferente ganador.
21 de julio de 2026: firma del contrato de transferencia.
La privatización de Intercargo constituye una pieza central en la estrategia de desregulación del sector aerocomercial. La incógnita principal radica en si los potenciales compradores convalidarán la valuación establecida por Deloitte en un contexto donde la competencia será abierta y ya no existirá un contrato de exclusividad que garantice ingresos futuros.